el innovador diseño con cuatro tragaluces de grandes dimensiones que llegan al segundo sótano, en cuya base se han instalado zonas ajardinadas desde donde arrancan 8 enormes palmeras que llegan al exterior, junto con los tres subniveles que tiene cada planta, consiguen plenamente los objetivos propuestos:
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Que la iluminación natural llegue a la práctica totalidad del aparcamiento
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Crear una corriente de aire natural continua que impide la acumulación de humos y de calor evitando además la habitual sensación de agobio que producen la mayoría de aparcamientos.
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Reducir la imagen visual a una tercera parte de la longitud del aparcamiento, lo que da apariencia de distancias más reducidas y acogedoras.
A diferencia con la generalidad de los aparcamientos de Murcia donde, a pesar de la ventilación forzada se acumula el olor a humo y el calor, llegando a ser sofocante en verano, hemos podido comprobar durnate los meses de julio y agosto que pese a los más de 45 grados que se han alcanzado en el exterior, el interior del aparcamiento ha permanecido relativamente fresco y con la misma sensación de aire puro (sin humos) que fuera.