El innovador diseño con cuatro tragaluces de grandes dimensiones que llegan al segundo sótano, en cuya base se han instalado zonas ajardinadas desde donde arrancan 8 enormes palmeras que llegan al exterior.
Estos tragaluces unidos a los tres subniveles que tiene cada planta, consiguen plenamente los objetivos propuestos:
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Que la iluminación natural llegue a la práctica totalidad del aparcamiento
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Crear una corriente de aire natural continua que impide la acumulación de humos y de calor evitando además la habitual sensación de agobio que producen la mayoría de aparcamientos.
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Reducir la imagen visual a una tercera parte de la longitud del aparcamiento, lo que da apariencia de distancias más reducidas y acogedoras.
A diferencia con la generalidad de los aparcamientos de Murcia donde, a pesar de la ventilación forzada se acumula el olor a humo y el calor en la época de verano, en éste, no existen humos ni calor y por tanto ese tipo de ventilación no actúa prácticamente nunca.